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La enfermedad cardiovascular en España


La enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en el mundo, con 17,5 millones de fallecimientos al año. Y también lo es en España.

El colesterol elevado es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular, pero no es el único. La diabetes, la hipertensión arterial, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo y una mala dieta son otras de las causas que favorecen su desarrollo.


Las enfermedades cardiovasculares constituyen un conjunto de trastornos del corazón y de los vasos sanguíneos. Dentro de estas se incluye la hipertensión arterial, la cardiopatía coronaria (angina de pecho e infarto de miocardio), la enfermedad y el accidente cerebrovascular (ictus), la enfermedad vascular periférica, la insuficiencia cardíaca, la cardiopatía reumática, la cardiopatía congénita y las miocardiopatías, entre otras.

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, 119.778 personas fallecieron por esta causa en nuestro país en 2015, lo que supuso el 29% de los decesos totales.

La enfermedad cardiovascular tiene un alto impacto socioeconómico

Además, las enfermedades cardiovasculares representan el 17% de las bajas laborales por enfermedad en España, lo que las convierte en la quinta causa de baja laboral, sólo por detrás de la lumbalgia, la depresión y los trastornos músculo-esqueléticos. Las enfermedades cardiovasculares representan un 8% sobre el total del gasto sanitario en España. La cardiopatía isquémica y el ictus isquémico suponen un coste sanitario superior a 2.500 millones de euros en España; la hospitalización y procedimientos relacionados suponen aproximadamente un 40%. También hay que tener en cuenta que la morbilidad y la mortalidad asociada a la cardiopatía isquémica e ictus isquémico suponen un coste estimado por pérdida de productividad de más de 1.300 millones de euros.

Referencias: